sábado, 17 de enero de 2015

El hombre que escribía entre trincheras.

Así un 28 de julio el cielo se tornó gris.
En un mundo como éste las noticias vuelan, y más aun si se trata de la noticia que cambiaría nuestras vidas para siempre. Francisco Fernando de Austria había muerto a manos de una asociación terrorista, La Mano Negra. La noticia era de fácil entendimiento y todos los presentes en la pequeña redacción fuimos conscientes de lo que estaba por venir. Un silencio abrumador inundo la sala, que por momentos se iba llenando de una oscuridad poco propia del mes de junio. La brisa del Sur esparció unos folios sobre la mesa de George. George, un tipo peculiar. Un huérfano criado en un orfanato tan gris como su infancia, tan oscuro como su pasado. Sin duda es uno de los mejores profesionales con los que he trabajado en el British Journal. También comparto mesa y café con Sarah. Su procedencia aristócrata y su andar decidido hacen de ella una jefa de redacción impecable. Trabajando tras sus máquinas de escribir están : Connor, Brenda, Frederic, Nicole, Adam y Arnold.
Tras mi Kodak estoy yo, Kevin, un fotógrafo amante de la instantánea. 
Se lo que me toca, se lo que se me viene encima. 
El 28 de julio llega torpe y apresurado, cojo mi cámara me despido de mis compañeros y me entrego a los brazos de una muerte asegurada.