sábado, 29 de noviembre de 2014

Un lugar donde llorar tranquila

Conocia un lugar, un lugar donde lo dañino desaparecia, esos gritos que la hundian a diario eran eclipsados por un silencio, un silencio donde llorar tranquila.
Un lugar en el que los golpes no dejaban huella y los reproches no acababan con ella, un lugar donde llorar tranquila. Un lugar donde las amenazas se extinguian y el miedo, acorralado, le dejaba llorar tranquila.
Un lugar donde ser ella, un lugar donde ser suya, un lugar donde llorar tranquila.
Y entonces, un golpe la despertaba.